Contact

Hacienda Tres Marías 224

Fracc. Santa Elena. San Mateo Atenco

Estado de México 

7223377736

​​

  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black YouTube Icon
  • Black Google+ Icon
Buscar
  • Jonathan Anderson

Adaptándonos



Por: Jeffrey Bush

Un gran problema en el ministerio para el obrero de Dios es el aprender a adaptarse al lugar donde trabaja. Por mucho tiempo pensé que esta verdad era solo para los misioneros extranjeros quienes tenían que aprender a adaptarse a un nuevo idioma, nueva cultura y costumbres, pero he ido aprendiendo que todos los obreros de Dios tienen que aprender a “adaptarse”.

El adaptarse no sólo es para el que aprende un idioma nuevo o el que va a otro país, el adaptarse es aún para el obrero de Dios que trabaja en su propio país. En el mundo en que vivimos hay diferencias entre la gente del campo y gente de la ciudad, gente de nivel económico alto y bajo, gente que le gusta deportes distintos, gente que tiene diferencias en la política, religión, trabajo, etc.

Cuando un obrero de Dios quiere trabajar con gente tiene que aprender a adaptarse a las personas y situaciones en donde está trabajando. Aún cuando la gente con quien el obrero esté trabajando sean sus paisanos o aun su familia, las opiniones y manera de pensar pueden ser muy distintas a lo que piensa y opina el obrero de Dios. Por ninguna razón el obrero de Dios debe dejar de predicar la Biblia, ya que la mayoría de las diferencias que tenemos con otros no tienen nada que ver con la Biblia. La manera en que fui criado, la manera en que pienso de la política, del trabajo o veo la situación en la sociedad no es la única manera de pensar. Hay cosas que todos debemos aprender para adaptarnos y amar mejor y ganar a la gente con quien Dios nos puso:

1. Somos ciudadanos del cielo


Si el obrero de Dios es de otro país, es importante que recuerde que la patria celestial es más importante que su patria terrenal. Dios nos puso donde estamos por una razón y el frustrarnos o pensar asi no lo hacen “en mi país”, no nos va a ayudar en nada.Pablo era judío que trabajaba con gentiles, pero se adaptaba y les amaba. Pablo no cambiaba la Biblia, pero se hizo como uno de ellos para ganarles. Pablo se preocupó en su ciudadanía celestial mucho más que su ciudadanía terrenal. Aún en el libro de Gálatas, cuando Pedro quiso portarse como judío y gentil al mismo tiempo, Pablo se enojó y le confronto.Filipenses 3:20 nos recuerda: “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;” Somos sabios si ocupamos nuestro tiempo en preocuparnos un poco mas por nuestra patria celestial y no tanto por nuestra patria terrenal.

2. Debo cuidarme de no ofender a mi hermano débil


Pablo mencionó en I Corintios 8:7-13 y Romanos 12:21 que si comer carne ofendía a su hermano, no lo haría. No había nada de malo en comer carne y podría haber dicho, “Ustedes no saben nada”, pero no quería ofender o ser de obstáculo a otro hijo de Dios.Hay situaciones en las que, como obrero de Dios, pensamos distinto o vemos que lo que dice la otra persona no tiene sentido, más es mucho mejor no hablar, no ofender, ni ser de obstáculo a nuestro hermano en Cristo. ¿Es realmente importante qué equipo va a ganar o qué plan político es más viable si con eso ofendo a mi hermano? ¿Es realmente importante opinar sobre la manera en que se resolvió una situación en la iglesia donde te criaste, si al final tu hermano se ofende? Si tomamos la actitud de Pablo y buscamos edificar a nuestro hermano en lugar de ofenderle, vamos a ayudar a mas personas. Mi opinión no tendrá importancia si con ella ofendo a mi hermano.

3. Ser uno de ellos


Si el obrero de Dios se va a adaptar a la situación o la gente, debe ser uno de ellos. Pero, en cambio, muchas veces tenemos la actitud de “ni loco, voy a ser como ellos porque yo soy quien soy”. Más si el hablar como ellos, pensar como ellos, comer como ellos y hacer las actividades de ellos me va a ayudar a ganarles, obviamente cuando no sea contrario a la Biblia, debo hacerlo. Aunque Cristo es Dios, fue tan judío que parecía ser uno de ellos. Hudson Taylor fue en contra de su cultura y costumbres inglesas para ser chino y ganar a los chinos. Pablo dijo que sería judío a los judíos o sin ley a los sin ley para ganarles (I Corintios 9:20). El obrero de Dios debe adaptarse lo mejor posible para amar y ganar a las personas con quienes está trabajando.


Vamos a ver como La generosidad también tiene mucho que ver con nuestra actitud en el siguiente articulo.

Jeffrey Bush llegó a Argentina desde EEUU en el año 2004. Dos meses después fundó la Iglesia Bautista El Faro, donde comenzó el Seminario Baptist Macedonia Argentina con el objetivo de equipar líderes para la obra del Señor. Dios ha bendecido grandemente este ministerio y a través suyo el equipo pastoral está trabajando en 5 Iglesias y el ministerio radial. Al partir de 2012 Jeffrey sirve como Director General de Vision Baptist Missions en Alpharetta, GA. EEUU. Para aprender más del ministerio, visita www.evangelismomundial.com



5 vistas
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now